
El hito llegó en el partido entre los Dodgers y los Rangers en el Dodger Stadium, donde Ohtani logró embasarse por 44ª vez consecutiva y se convirtió en el jugador nacido en Japón con la racha más larga de este tipo en la MLB. Dos días antes había igualado la marca de Ichiro al llegar a base en su 43º encuentro seguido.
La racha de Ohtani venía creciendo desde el tramo final de 2025. MLB ya había destacado a comienzos de abril que el japonés arrastraba una cadena de partidos embasándose desde el año anterior y que lideraba en ese momento la racha activa más larga de las Grandes Ligas. El 1 de abril ya había alcanzado 36 juegos seguidos llegando a base.
El récord tiene además un valor simbólico especial porque derriba una de las marcas japonesas más reconocibles de la era moderna en la MLB. Ichiro había dejado el listón en 43 partidos consecutivos embasándose en 2009, y Ohtani lo había alcanzado el 9 de abril tras negociar un boleto en Toronto.
Más allá del récord japonés, la racha también coloca a Ohtani entre las mejores de la historia reciente de los Dodgers. CBS Sports recordó al empatar la marca de Ichiro que el japonés ya había escalado a la zona alta de las rachas de embasado de la franquicia angelina.
El dato refuerza además otra idea que lleva meses persiguiendo a Ohtani: su capacidad para producir historia incluso cuando parece estar en una fase menos explosiva que otras en términos de jonrones. MLB subrayó la semana pasada que su racha de embasado convivía al mismo tiempo con otra de dominio desde el montículo, algo que solo él parece capaz de convertir en normal.
