
La prefectura de Yamanashi estudia endurecer las condiciones para subir al monte Fuji durante el periodo anual de cierre, con una propuesta que incluye exigir una declaración de ascenso y cobrar determinados rescates realizados con helicópteros de emergencia.
La medida todavía está en estudio y no ha entrado en vigor. El objetivo es reducir los accidentes que se producen cuando los senderos oficiales están cerrados y ya no funcionan refugios, puestos de primeros auxilios y otros servicios de la temporada de escalada.
Un posible cobro de 8.000 yenes por cada cinco minutos
Una de las opciones que analiza Yamanashi contempla cobrar alrededor de 8.000 yenes por cada cinco minutos de operación del helicóptero de prevención de desastres. La prefectura toma como referencia sistemas de pago que ya existen en otras zonas montañosas de Japón.
La propuesta se aplicaría a personas que suban por encima de la sexta estación durante el cierre anual. También se plantea hacer obligatoria la presentación previa de un plan de ascenso y permitir que las autoridades pidan cambios cuando consideren que el itinerario o el equipamiento son insuficientes.
Cuatro fallecidos en siete años
Yamanashi ha contabilizado 21 accidentes de montaña en su vertiente del Fuji durante los últimos siete años, con cuatro personas fallecidas. Las autoridades insisten en que fuera de temporada las condiciones pueden deteriorarse con rapidez y que la infraestructura de apoyo disponible en verano deja de funcionar.
El estudio llega pocos días después del cierre oficial de la temporada de ascenso de 2026. Por ahora, cualquier cambio deberá completar su tramitación antes de convertirse en una norma aplicable.




