Economía

Vivir en el norte de Japón sale más caro para abrir el grifo

Pagar el recibo del agua en Japón no cuesta lo mismo en todo el país. La diferencia entre prefecturas es lo bastante grande como para que un hogar del norte termine desembolsando casi el doble que otro situado en zonas como Kanagawa o Gunma.

Los datos más recientes elaborados por la Asociación de Obras Hidráulicas de Japón, con base en un consumo mensual de 20 metros cúbicos, sitúan la media nacional en 3.401,8 yenes. Ese volumen se considera una referencia habitual para una familia de tres personas.

Pero detrás de esa media se esconde una brecha muy marcada entre regiones.

Aomori y Hokkaido, en la parte más alta de la factura

El coste más elevado se concentra en el norte del archipiélago. Aomori aparece como la prefectura con la tarifa más cara, con 4.548,6 yenes al mes, seguida muy de cerca por Hokkaido, con 4.495,3 yenes.

También figuran entre las más costosas Miyagi, con 4.363,3 yenes, y Yamagata, con 4.296,4 yenes. En quinta posición se sitúa Ibaraki, con 4.091,9 yenes.

La explicación no pasa solo por una cuestión administrativa. En estas zonas pesan factores muy concretos: redes más extensas que encarecen la distribución, mayores costes de mantenimiento y el gasto añadido que supone proteger las tuberías frente a las bajas temperaturas del invierno.

En otras palabras, allí no solo se paga por el agua, sino también por mantener todo el sistema funcionando en condiciones mucho más exigentes.

Kanagawa lidera entre las más baratas

En el extremo contrario se encuentra Kanagawa, que registra la tarifa media más baja del país, con 2.311,8 yenes. El contraste con Aomori es tan amplio que el agua llega a costar prácticamente la mitad.

También destaca Gunma, con 2.454 yenes al mes, así como Yamanashi, con 2.490,2 yenes, Aichi, con 2.539,8 yenes, y Shizuoka, con 2.587,7 yenes.

En estas prefecturas, la disponibilidad de recursos hídricos juega a favor. La cercanía a fuentes de agua y la menor presión sobre determinados procesos de captación y tratamiento permiten contener mejor el precio final que pagan los hogares.

El agua sube porque la red envejece

Más allá de las diferencias regionales, los municipios japoneses afrontan un mismo problema: mantener en pie una infraestructura cada vez más envejecida.

El sistema de abastecimiento de agua en Japón funciona, en gran parte, bajo un modelo de autofinanciación. Eso significa que el coste de captar, potabilizar, distribuir y conservar la red recae sobre las tarifas que pagan los usuarios.

Con tuberías antiguas, averías más frecuentes y una necesidad creciente de renovación, muchos gobiernos locales están revisando al alza sus precios para poder sostener el servicio.

Así, aunque la geografía marca una parte importante de la factura, el deterioro de la infraestructura se está convirtiendo en otro de los motores del encarecimiento del agua en distintas partes del país.

Thais Garcia

Redactora especializada en Japón con 18 viajes a su espalda, con experiencia en la creación de contenidos sobre actualidad, turismo, cultura y vida en el país. Ha trabajado y sigue trabajando en Todosobrejapon.es, Nippontabi.com, Guiajrpass.com y Viajarajaponenfamilia.com, y también crea contenido en YouTube en el canal @todosobrejapon, donde cuenta con una comunidad de 10,5 mil seguidores.

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