Política

La primera ministra Takaichi habla menos con los periodistas y apuesta más por X

Según ese análisis, desde que asumió el cargo el 21 de octubre de 2025 y hasta el 21 de marzo de 2026, Takaichi habló con grupos de periodistas que la esperaban en su oficina 34 veces. La cifra queda por debajo de las registradas en el mismo tramo por otros primeros ministros recientes del PLD: Shigeru Ishiba lo hizo 57 veces, Fumio Kishida 90, Yoshihide Suga 50 y Shinzo Abe 44.

La diferencia no significa que haya desaparecido de las grandes comparecencias. Kyodo señala que Takaichi sí se mantiene en línea con sus predecesores en las ruedas de prensa ligadas a hitos importantes del calendario político. La distancia aparece sobre todo en el trato más directo y frecuente con la prensa que suele producirse a la entrada o salida de la oficina del primer ministro.

En paralelo, la jefa del Gobierno japonés ha reforzado mucho más su actividad en redes. En ese mismo periodo de cinco meses publicó 370 mensajes en X, una media cercana a dos al día, y a fecha del 27 de marzo reunía 2,8 millones de seguidores en la plataforma. Una fuente cercana a la primera ministra citada por Kyodo resumía la lógica de ese enfoque así: lo utiliza como una herramienta para transmitir directamente lo que quiere decir a un público amplio, incluidos los jóvenes.

Ese estilo quedó claro en uno de los episodios recientes más comentados. A finales de febrero, cuando surgieron informaciones sobre la entrega de catálogos de regalo a diputados del PLD elegidos en las generales del 8 de febrero, Takaichi evitó responder a los periodistas en su oficina y zanjó el asunto diciendo que ya lo había explicado en el Parlamento y en X. Kyodo contrapone ese comportamiento al de Ishiba, que sí respondió a la prensa cuando afrontó una polémica por vales regalo dirigidos a diputados novatos tras las elecciones de 2024.

El patrón es bastante reconocible. Cuando Takaichi sí se detiene ante los periodistas en la oficina del primer ministro, suele ser en contextos de gestión de crisis, como terremotos o lanzamientos de misiles por parte de Corea del Norte, o en momentos de gran peso diplomático. Fuera de esas situaciones, la impresión que transmite su agenda es la de una dirigente que intenta elegir con más cuidado el terreno desde el que comunica.

Ese cambio no pasa desapercibido entre analistas de medios. Toru Takeda, profesor de teoría periodística en la Universidad Senshu, dijo a Kyodo que la postura de Takaichi parece menos orientada a responder a lo que se le pregunta y más a decir lo que quiere decir. A su juicio, eso obliga a los medios a verificar con especial rigor la información y al Gobierno a no perder de vista las opiniones críticas.

La cuestión va más allá del estilo personal. También toca un problema más amplio y muy contemporáneo: cuánto margen debe tener un dirigente para saltarse el filtro incómodo de la prensa tradicional y hablar directamente con millones de personas en redes sociales. Esa comunicación directa puede resultar eficaz, rápida y políticamente rentable. Pero también reduce el espacio para la repregunta, el matiz y el escrutinio en tiempo real.

En el caso de Takaichi, la elección parece bastante deliberada. No se trata de una primera ministra ausente, sino de una que está redefiniendo desde dónde y bajo qué condiciones quiere hablar. La pregunta, para la prensa y para la política japonesa, es si ese modelo refuerza la claridad del mensaje o debilita el control sobre el poder.

Thais Garcia

Redactora especializada en Japón con 18 viajes a su espalda, con experiencia en la creación de contenidos sobre actualidad, turismo, cultura y vida en el país. Ha trabajado y sigue trabajando en Todosobrejapon.es, Nippontabi.com, Guiajrpass.com y Viajarajaponenfamilia.com, y también crea contenido en YouTube en el canal @todosobrejapon, donde cuenta con una comunidad de 10,5 mil seguidores.
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