Los adolescentes de 16 años de Fukui presentan la segunda peor tasa de caries de Japón, pese a que los profesionales locales consideran que sus hábitos de cepillado eliminan bien la placa dental.
La diferencia con la media nacional aumenta a medida que los niños crecen. Una odontóloga de Sakai vincula parte del problema al menor uso de productos con flúor, una sustancia que ayuda a remineralizar el esmalte y limita la actividad de las bacterias.
Cómo conservar el flúor tras el cepillado
La especialista propone dividir la limpieza en dos fases. La primera consiste en utilizar hilo o cepillos interdentales, cepillarse y enjuagarse para retirar los residuos. En la segunda se aplica una pasta fluorada y se realiza un único enjuague con una pequeña cantidad de agua.
La recomendación general para adultos citada por la especialista es una concentración de 1.450 partes por millón y evitar comer o beber durante unos 30 minutos. En niños, la concentración y la cantidad deben adaptarse a la edad, por lo que conviene seguir las indicaciones de un odontólogo.
Los profesionales recuerdan que la frecuencia de bebidas azucaradas y otros hábitos diarios también influyen en la aparición de caries.



