
Las labores de búsqueda continúan en la planta JFE Steel East Japan Works, en la ciudad de Kawasaki, después del accidente registrado el pasado día 7 durante el desmontaje de una gran grúa. El siniestro dejó tres trabajadores muertos y al menos una persona desaparecida, mientras la policía sigue investigando las circunstancias exactas de lo ocurrido.
Según la información difundida por medios japoneses, el accidente se produjo cuando un gran contrapeso cayó durante los trabajos de desmantelamiento de la grúa, provocando que cinco trabajadores se vieran arrastrados o precipitados. Tres de ellos fallecieron.
La búsqueda del trabajador que sigue desaparecido no está resultando sencilla. La policía cree que pudo haber caído al mar, pero las operaciones se están viendo obstaculizadas por la presencia de numerosos restos estructurales y escombros esparcidos en el área del accidente.
La investigación también está poniendo el foco en las condiciones de la obra. Según entrevistas con responsables de la construcción citadas por la prensa japonesa, otras dos grandes grúas ya habían sido desmontadas anteriormente en el mismo lugar sin incidentes.
Además, el recinto disponía de un sistema de alarma que se activa cuando la velocidad del viento supera los 10 metros por segundo, aunque en el momento del accidente el viento se encontraba por debajo de ese umbral, por lo que esa alerta no se habría disparado.
La policía está recabando testimonios de las personas implicadas en la obra y analiza el caso bajo la sospecha de homicidio o lesiones por negligencia profesional, una línea habitual en Japón cuando se investiga un accidente laboral grave con posibles fallos de seguridad.
El caso ha generado una fuerte conmoción por la magnitud del accidente y por las dudas que siguen abiertas sobre cómo pudo producirse un fallo de estas dimensiones en una operación de desmantelamiento de gran escala.



