
La localidad de Kijo, en la prefectura japonesa de Miyazaki, ha estrenado una instalación de cultivo de pepinos que combina inteligencia artificial, control ambiental y producción sin suelo. El proyecto, denominado Mirai Green Factory Kijo, inició los trabajos de cultivo el 26 de octubre de 2026 y prevé su primera recolección a finales de noviembre.
El recinto ocupa alrededor de 1,5 hectáreas y cuenta con invernaderos de más de cinco metros de altura, aproximadamente el doble que los convencionales. Su construcción recibió una subvención estatal de unos 400 millones de yenes.
Menos tareas manuales y control de las condiciones
Los pepinos crecen sobre un sustrato al que se suministra una solución de agua y nutrientes. Un sistema automatizado analiza la radiación solar, la temperatura, el agua y el dióxido de carbono necesario para la fotosíntesis, y ajusta las condiciones del invernadero.
Los responsables buscan reducir la carga de trabajo, estabilizar la calidad y atraer nuevos profesionales a la agricultura. El objetivo inicial es alcanzar una producción de 70 toneladas anuales, una meta empresarial y no una cosecha ya conseguida.


