
Un equipo de las universidades de Kioto, Nagoya y la Universidad Municipal de Nagoya ha puesto a disposición de los investigadores aproximadamente 1,4 millones de registros geomagnéticos históricos, conservados durante más de un siglo en papel y microfilmes. El anuncio se publicó el 30 de octubre de 2026.
Los documentos proceden de 121 observatorios y pueden consultarse mediante COMPASS, una plataforma que permite buscar, ampliar y comparar imágenes de las mediciones.
Recuperar datos anteriores a los sensores digitales
Los investigadores adaptaron el estándar internacional IIIF, utilizado para difundir colecciones documentales, a observaciones geomagnéticas. La iniciativa facilita el estudio de episodios extremos registrados antes de la implantación de instrumentos electrónicos.
Las tormentas geomagnéticas intensas pueden alterar comunicaciones, afectar a satélites y provocar problemas en redes eléctricas. El archivo ayudará a comparar fenómenos históricos y a estudiar riesgos para infraestructuras modernas.
La digitalización no constituye un sistema de alerta inmediata ni permite predecir por sí sola una tormenta solar concreta.


