
Japón encara esta semana con una combinación poco amable para abril: temperaturas claramente por encima de lo habitual y varios episodios de lluvia fuerte que podrían complicar el panorama en distintas regiones del país.
Los modelos y previsiones publicadas en los últimos días apuntan a un mes de abril más cálido de lo normal, con riesgo de alcanzar o rozar los 25 grados en algunos puntos antes incluso de la Golden Week.
El primer giro de la semana llegará este lunes 6 de abril, cuando muchas zonas del oeste y el este de Japón tendrán un ambiente muy templado para la época. Servicios meteorológicos privados japoneses ya advertían de que el inicio de semana dejaría máximas por encima de los 20 grados en amplias áreas y valores cercanos a un día de verano en algunos puntos, dentro de una tendencia general de abril más cálido que la media.
Esa tregua cálida durará poco. El martes 7 de abril volverá la lluvia a gran escala, con un nuevo frente y varias bajas presiones afectando al archipiélago. Weathernews señalaba este domingo que el lunes empezaría estable en muchos lugares, pero que el tiempo iría empeorando desde el oeste y que el martes volverían las precipitaciones a una zona amplia del país, con viento más fuerte en áreas costeras.
El telón de fondo no invita precisamente a relajarse. La Asociación Meteorológica de Japón prevé para abril un patrón de temperaturas superiores a la media y más días de lluvia en el Pacífico oriental y el oeste del país, una combinación que encaja con la sensación de que la primavera se está volviendo más volátil y menos predecible.
Además, el país llega a esta semana después de un episodio ya muy serio de precipitaciones. En Kochi, el 4 de abril se registraron lluvias torrenciales con cifras extraordinarias: FNN informó de 98 milímetros en una hora en Kami y 85 milímetros en Kochi ciudad, ambos récords para abril en esas observaciones, mientras que la lluvia acumulada desde el inicio del episodio superó los 288 milímetros en algunas zonas.
Ese antecedente refuerza la preocupación con vistas a los próximos días. No porque toda la semana vaya a reproducir exactamente el mismo nivel de impacto, sino porque el patrón es el mismo: aire cálido y húmedo entrando con facilidad, sistemas de baja presión activos y una atmósfera capaz de descargar mucha agua en poco tiempo. Ya a comienzos de abril distintos servicios meteorológicos japoneses venían alertando de riesgo de lluvias intensas y viento fuerte en amplias zonas del país.
Para la población, la consecuencia práctica es bastante simple. El lunes tocará ropa ligera en buena parte del país, pero convendrá no confiarse: a continuación llegarán jornadas más inestables, con lluvia, viento y cambios bruscos de sensación térmica. En otras palabras, una semana de esas en las que Japón obliga a salir de casa con espíritu de primavera y mochila de temporada de lluvias.



