
Las baterías externas vuelven a estar en el centro de la atención aérea. Japan Airlines (JAL) ha anunciado que, desde mediados de abril de 2026, cada pasajero podrá llevar un máximo de dos power banks, siempre que cada una no supere los 160 Wh, y además quedará prohibido cargarlas a bordo o utilizarlas para cargar otros dispositivos durante el vuelo.
La medida marca un endurecimiento claro frente a lo que muchos viajeros daban por sentado hasta ahora. En otras palabras, no solo importa llevar la batería en cabina: en el caso de JAL también deja de estar permitido usarla activamente dentro del avión para recargar el móvil, la tableta u otros aparatos.
La regla básica, en cualquier caso, sigue siendo la misma en casi todo el sector: los power banks y baterías de repuesto no pueden facturarse y deben viajar en el equipaje de mano. Esa norma no es exclusiva de Japón. La propia IATA recuerda que las baterías de litio sueltas, incluidas las power banks, deben ir en cabina y con los terminales protegidos para evitar cortocircuitos.
Qué pasa en Iberia
En Iberia, las baterías externas también deben ir en equipaje de mano y no están permitidas en la maleta facturada. La aerolínea indica además que las baterías de litio de más de 160 Wh están prohibidas, mientras que las de menor capacidad se admiten dentro de los límites y condiciones de seguridad aplicables.
Qué pasa en Lufthansa
Lufthansa mantiene un esquema parecido: los dispositivos electrónicos y baterías deben cumplir las normas de mercancías peligrosas, y las power banks se tratan como baterías de litio de repuesto, por lo que su transporte depende de la capacidad y de que viajen correctamente en cabina. La compañía remite expresamente a las restricciones según tipo de batería, potencia y forma de transporte.
Entonces, ¿qué cambia de verdad?
La diferencia importante no está tanto en poder llevar una batería, sino en cómo de estricta es cada aerolínea con su uso durante el vuelo.
En JAL, el cambio ya es claro y específico: máximo dos power banks por persona y sin posibilidad de recargarlas ni usarlas para cargar otros aparatos a bordo.
En Iberia y Lufthansa, la regla pública visible sigue centrada sobre todo en dónde llevarlas y en qué capacidad máxima pueden tener, no en una prohibición tan explícita y nueva sobre su uso en cabina como la anunciada por JAL.
Qué dispositivos entran en esta categoría
Cuando las aerolíneas hablan de baterías de litio y power banks, se refieren sobre todo a:
- cargadores portátiles o baterías externas
- móviles y smartphones
- tablets
- portátiles
- cámaras y otros aparatos electrónicos con batería recargable
La diferencia clave está entre dispositivos con batería instalada y baterías de repuesto o externas. Lo que suele dar más problemas en el aeropuerto son estas últimas, porque no pueden facturarse y están sujetas a límites más estrictos.
Qué conviene hacer antes de volar
Para evitar sorpresas en el control o en la puerta de embarque, lo prudente es comprobar tres cosas antes del viaje:
- cuántos Wh tiene la power bank
- si la aerolínea permite llevar más de una
- si autoriza usarla durante el vuelo o solo transportarla
Eso es especialmente importante en rutas a Japón o con aerolíneas japonesas, donde las normas ya están empezando a endurecerse de forma visible.

