Las autoridades japonesas investigan a una mujer de 47 años sospechosa de introducir ilegalmente unos 21 kilos de embutidos procedentes de China por el aeropuerto internacional de Kansai. La detención se conoció en el contexto de los controles para evitar la entrada de enfermedades animales como la peste porcina africana.
Según la investigación policial difundida el 31 de octubre, la sospechosa habría recibido el encargo a través de redes sociales y esperaba cobrar unos 4.800 yenes por transportar la mercancía.
Qué deben saber los viajeros
Japón restringe estrictamente la entrada de carne y productos cárnicos desde el extranjero, incluidos embutidos, incluso cuando están cocinados, envasados o destinados al consumo personal. Las excepciones requieren cumplir los requisitos oficiales de inspección y certificación.
La peste porcina africana afecta a cerdos y jabalíes, no se considera una enfermedad humana, pero su introducción puede perjudicar gravemente a las explotaciones ganaderas. El caso sigue bajo investigación y la detención no constituye una condena.


