Las caídas representaron alrededor del 28 % de los accidentes laborales con consecuencias graves registrados en Japón en 2025, según datos del Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar citados en un análisis publicado el 2 de noviembre de 2026. El envejecimiento de la población trabajadora está aumentando la preocupación por los tropiezos, las fracturas y las bajas prolongadas.
Más accidentes y una plantilla de mayor edad
El número de personas fallecidas o lesionadas en accidentes laborales que implicaron al menos cuatro días de baja pasó de 117.910 en 2016 a 135.333 en 2025. Se trata de un incremento aproximado del 15 % en ese periodo; el 28 % se refiere a la proporción atribuida a caídas, no al crecimiento total de los accidentes.
La población ocupada mayor de 60 años superó los 12 millones de personas en 2025, frente a unos 5,6 millones en 2006, de acuerdo con los datos citados por el especialista Eiichiro Nakamura, del Hospital de la Universidad de Salud Ocupacional. La presencia de empleados de edad avanzada aumenta la importancia de adaptar los puestos de trabajo y prevenir lesiones por pérdida de equilibrio.
Prevención de fracturas y pérdida de movilidad
El médico relaciona parte del problema con la disminución de fuerza muscular, la pérdida de equilibrio y las enfermedades óseas que pueden agravar las consecuencias de una caída. También advierte de que el deterioro de la movilidad puede comenzar antes de la jubilación.
Entre las medidas planteadas figuran revisar los riesgos de tropiezo en oficinas y centros de trabajo, incorporar pruebas de movilidad a las revisiones de salud laboral y promover actividad física adaptada a las capacidades de cada persona. Estas propuestas son recomendaciones preventivas, no nuevas obligaciones legales aprobadas el 2 de noviembre.



