
Japón tiene previsto poner en funcionamiento este 2 de noviembre de 2026 su nueva Agencia de Desastres, un organismo que coordinará la prevención, la respuesta a las emergencias y la reconstrucción. El ministro responsable, Yoshitaka Hosono, ha anunciado que aprovechará el primer día para pedir a la población y a las administraciones que refuercen sus preparativos ante posibles catástrofes.
Reservas para tres días, preferiblemente una semana
Hosono ha planteado que cada hogar disponga de agua, alimentos y medios para utilizar el aseo durante al menos tres días, y preferiblemente para una semana. La petición forma parte de una política de prevención general y no responde al anuncio de un terremoto concreto.
El Gobierno también prevé trasladar el llamamiento a ministerios y prefecturas. La preparación doméstica busca reducir la presión sobre los equipos de socorro durante las primeras jornadas posteriores a una emergencia, cuando las carreteras y los suministros pueden quedar interrumpidos.
Coordinación antes y después de las catástrofes
La nueva agencia nace para centralizar decisiones que afectan a distintos ministerios, desde la reducción previa de riesgos hasta las tareas de recuperación. Entre sus prioridades figuran los escenarios de un gran terremoto en la fosa de Nankai y otro bajo el área metropolitana de Tokio.
También se estudia la creación de oficinas regionales. Las declaraciones del ministro sobre el llamamiento son anteriores a la apertura del organismo: la emisión formal de la petición debe distinguirse de su anuncio.



