
La Bolsa de Tokio cerró el 4 de noviembre de 2026 con una caída del 1,42 % en el índice Nikkei 225, que terminó en 62.188,63 puntos, 893,23 menos que en la sesión anterior. La venta de acciones vinculadas a los semiconductores y la inteligencia artificial provocó fuertes oscilaciones durante la jornada, aunque el mercado recuperó parte del terreno perdido antes del cierre.
Por qué llegó a caer más de 3.000 puntos
Durante la sesión, el Nikkei llegó a registrar pérdidas superiores a los 3.000 puntos. FNN informó a las 13:37, hora japonesa, de esa caída intradía, relacionada con la inquietud de los inversores por las posibles consecuencias de las elecciones legislativas estadounidenses sobre la regulación de la inteligencia artificial y la inversión tecnológica. Ese descenso puntual no fue el resultado definitivo de la jornada.
Las ventas afectaron especialmente a compañías relacionadas con la fabricación de chips, los equipos para semiconductores y la inversión en centros de datos. Entre las empresas presionadas estuvieron Advantest, Tokyo Electron, SoftBank Group y Kioxia. Tras la festividad japonesa del Día de la Cultura, celebrada el 3 de noviembre, la negociación se reanudó en un ambiente de elevada volatilidad.
Qué ocurrió al cierre del mercado
Según los datos de cierre recogidos por News on Japan, el Nikkei terminó con una pérdida de 893,23 puntos. La diferencia entre el desplome de media sesión y el cierre muestra que las compras posteriores redujeron considerablemente la caída. No significa que las empresas afectadas recuperasen por completo su cotización anterior.
En el mercado de divisas, el dólar osciló durante la jornada entre niveles próximos a 157 y 159 yenes. Estas fluctuaciones también importan a las empresas exportadoras japonesas, cuyos ingresos obtenidos en otras monedas cambian de valor al convertirse a yenes.
Resultados empresariales positivos en medio de la caída
El retroceso bursátil coincidió con cuentas semestrales favorables de varias grandes casas comerciales japonesas. Mitsubishi Corporation comunicó un beneficio neto de 619.600 millones de yenes en los seis meses hasta septiembre y elevó su previsión anual a 1,2 billones de yenes. Mitsui también mejoró su previsión de beneficio anual hasta 1,05 billones de yenes.
Estos resultados no contradicen la caída del índice: una cotización refleja tanto los beneficios actuales como las expectativas de los inversores sobre el futuro. El movimiento del 4 de noviembre se concentró en buena medida en empresas expuestas a las inversiones mundiales en tecnología.
Qué implica para residentes y viajeros
La bajada del Nikkei no implica por sí sola una modificación inmediata de precios, salarios, billetes de transporte o servicios turísticos. Para quienes cambian euros por yenes, la referencia práctica es la cotización efectiva de la divisa y las comisiones aplicadas por su banco o tarjeta, no el porcentaje diario del índice bursátil.
La evolución del mercado en las próximas sesiones dependerá, entre otros factores, de los resultados empresariales y de las expectativas sobre las políticas estadounidenses. No puede deducirse de esta sesión una tendencia definitiva para el yen ni para el conjunto de la economía japonesa.




