La proporción de divorcios entre parejas que llevaban casadas al menos 20 años ha alcanzado un máximo histórico en Japón, pese a que el número total de rupturas matrimoniales desciende desde el pico registrado en 2002.
Los datos vitales publicados por el Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar muestran un cambio ligado al envejecimiento de la población y a la transformación de las relaciones familiares.
Independencia económica y mayor esperanza de vida
Especialistas en mediación matrimonial relacionan la tendencia con la mayor autonomía económica de las mujeres y con la perspectiva de vivir varias décadas después de la jubilación. Una consejera con más de 35 años de experiencia estima que las mujeres inician entre el 70 % y el 80 % de estas separaciones tardías.
La división de ahorros, inmuebles y otros bienes acumulados durante décadas es uno de los principales puntos de conflicto. La separación puede tener consecuencias especialmente serias cuando quedan pocos años de vida laboral para reconstruir el patrimonio.
Nuevas relaciones después del divorcio
El cambio también está aumentando la actividad de servicios de búsqueda de pareja para personas de mediana edad y mayores. En un encuentro celebrado en Osaka participaron diez hombres y diez mujeres de más de 40 años y se formaron cinco parejas compatibles.



