Los 23 distritos especiales de Tokio han acordado impulsar la construcción de un nuevo crematorio público ante el encarecimiento de las instalaciones privadas y la previsión de que la capacidad resulte insuficiente alrededor de 2040.
El proyecto aún no tiene ubicación ni calendario de apertura. Las autoridades deberán estudiar el terreno, la financiación, el tamaño de la instalación y su encaje con los servicios funerarios existentes antes de aprobar la ejecución.
Presión sobre un servicio básico
Buena parte de los crematorios que atienden a los distritos centrales están gestionados por operadores privados. Las subidas de tarifas han reabierto el debate sobre la necesidad de una alternativa pública que permita estabilizar el coste para las familias.
El envejecimiento de la población también pesa en la decisión. Las proyecciones apuntan a un aumento de la demanda durante la próxima década, por lo que los distritos quieren preparar capacidad adicional antes de que se acumulen demoras.



