La prefectura de Akita realizó el 29 de octubre una prueba con drones de reparto capaces de vigilar la presencia de osos durante sus rutas. El experimento tuvo lugar en Fujisato, en una zona afectada por despoblación y escasez de personal.
Detalles y consecuencias
Un dron de carga recorrió una ruta de aproximadamente 10 kilómetros por trayecto mientras su cámara transmitía imágenes a un centro de control. Al detectar un objetivo que simulaba un oso, se envió información al municipio y se activó otro aparato de seguimiento.
El segundo dron llegó a un punto situado a unos 3,5 kilómetros en aproximadamente ocho minutos. Las autoridades advierten de limitaciones por lluvia, viento y nieve, además de los permisos de vuelo necesarios. Es una prueba técnica, no un servicio permanente.


