El 30,2% de las grandes empresas japonesas afirma haber sufrido una filtración de información o un incidente en el que sospecha que se produjo una, según una encuesta de Teikoku Databank difundida el 19 de octubre.
En el conjunto de compañías consultadas, la proporción fue del 16,2%. Los incidentes contabilizados incluyen tanto accesos no autorizados y otros ataques informáticos como errores humanos que terminaron exponiendo información.
Una parte de las empresas ni siquiera sabe si ha sufrido una fuga
El estudio detecta además un problema de vigilancia: el 14,8% de las empresas no sabe si ha sufrido alguna filtración. Esta incertidumbre aparece especialmente entre pequeñas y medianas compañías.
Varias empresas señalaron la falta de personal especializado como una de las razones por las que no pueden determinar con seguridad si se ha producido una fuga. El informe plantea la necesidad de reforzar tanto la prevención como los sistemas capaces de detectar rápidamente una exposición de información.


