
GMO Internet Group ha decidido no pagar el rescate de unos 8.000 millones de yenes exigido por los responsables del ciberataque contra su infraestructura, según explicó su presidente, Masatoshi Kumagai.
Los atacantes fijaron como límite el mediodía del 27 de octubre y amenazaron con publicar información de usuarios y realizar nuevas acciones de ransomware si la empresa no accedía al pago.
La empresa mantiene la negativa al pago
El caso supone una nueva evolución del incidente de acceso no autorizado que ya había llevado a GMO a solicitar la intervención del nuevo marco japonés de defensa cibernética activa. La exigencia económica y la amenaza de divulgación añaden ahora una fase distinta al ataque.
Especialistas en ciberseguridad han recomendado a los usuarios y empresas potencialmente afectados mantener copias de seguridad y adoptar precauciones adicionales en sus equipos. La situación continúa abierta y todavía deberá comprobarse si los atacantes cumplen las amenazas realizadas tras vencer el plazo.


