La empresa japonesa de transporte Nihon Kotsu informó el 30 de octubre de que un ataque informático detectado en julio pudo comprometer información personal de alrededor de 290.000 personas. La investigación externa ha permitido identificar los grupos afectados.
Entre los registros figuran unos 13.000 clientes del servicio de chófer privado, aproximadamente 60.000 empleados y exempleados, 108.000 aspirantes a puestos de trabajo y 72.000 personas relacionadas con accidentes en los que participaron conductores de la compañía.
Algunos expedientes incluyen datos sensibles
Los campos potencialmente afectados incluyen nombres, direcciones y teléfonos, y en determinados casos también información sanitaria o el número de identificación personal japonés, My Number.
La compañía aclara que los datos de pasajeros que solicitaron taxis no forman parte del conjunto afectado. La intrusión fue detectada el 11 de julio y provocó interrupciones de servicios. La investigación no significa que todos los registros se hayan utilizado fraudulentamente.


