
Organismos públicos, bancos, empresas y administraciones de Japón han suspendido de forma preventiva páginas web y algunos servicios digitales después de detectarse dos vulnerabilidades graves en PHP, uno de los lenguajes más utilizados para el funcionamiento de sitios web.
La comunidad de desarrolladores publicó el programa de corrección durante la noche del 21 de octubre. La Oficina Nacional de Coordinación de Ciberseguridad recomendó aplicar la actualización de inmediato y, cuando no sea posible hacerlo con rapidez, detener temporalmente los sitios afectados para reducir el riesgo de intrusión.
Ministerios, bancos y empresas han activado medidas de emergencia
Entre las entidades que han aplicado cierres o mantenimientos preventivos figuran servicios vinculados al Ministerio de Salud, la Agencia de Asuntos del Consumidor, administraciones locales, entidades financieras y empresas privadas. Shizuoka Bank y otros operadores también han limitado parte de sus servicios mientras revisan sus sistemas.
La primera ministra Sanae Takaichi pidió una respuesta urgente y señaló que la suspensión temporal de una web puede ser una medida válida cuando la corrección no pueda aplicarse inmediatamente.
El parche es la principal medida de protección
Las vulnerabilidades afectan a PHP, tecnología empleada para procesar peticiones y generar contenido en una parte muy amplia de la web. Las autoridades japonesas han advertido de que mantener sistemas vulnerables sin corregir puede facilitar ataques informáticos.
La prioridad para las organizaciones afectadas es identificar las versiones instaladas, aplicar las actualizaciones de seguridad publicadas y comprobar sus sistemas antes de restablecer los servicios que hayan sido detenidos.


