La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) ha confirmado que una función diseñada para impedir falsas alertas sísmicas estaba desactivada cuando el sistema difundió el aviso erróneo del 16 de octubre.
La alerta estimó inicialmente un terremoto de magnitud 9,9 en las islas Kuriles, aunque el movimiento real tuvo una magnitud de 6,9 y se produjo cerca de Kamchatka. El aviso, enviado desde Hokkaido hasta Chubu, fue cancelado ocho minutos después.
La configuración debía excluir epicentros lejanos
Tras errores anteriores, el sistema había sido configurado para no utilizar en el cálculo de magnitud un epicentro situado a más de 700 kilómetros de las estaciones de observación. La JMA comprobó ahora que ese ajuste no estaba activo.
El organismo calificó como error humano no haber detectado la desactivación. Ya ha aplicado medidas para evitar otro caso similar y continúa investigando por qué los epicentros empleados para calcular la intensidad y la magnitud no coincidieron con el real.


