Las empresas japonesas de taxi y autobús podrán negar el acceso o pedir que abandone el vehículo a un pasajero que mantenga conductas de acoso. El Ministerio de Territorio, Infraestructuras, Transporte y Turismo incorporará esta facultad a las condiciones estándar del sector, con aplicación prevista desde noviembre de 2026.
La revisión menciona comportamientos como los insultos y las exigencias injustificadas. La medida no convierte cualquier queja en motivo de expulsión: se dirige a conductas abusivas que el pasajero no cesa.
Una regla común para proteger al personal
Las condiciones estándar sirven como referencia para los contratos de transporte de taxis y autobuses. Al incluir expresamente el acoso, las empresas y sus trabajadores dispondrán de una base más clara para interrumpir el servicio cuando la conducta afecte a la seguridad o al trabajo del personal.
El cambio llega después de que el 1 de octubre de 2026 entrara en vigor la obligación de adoptar medidas frente al acoso de clientes en empresas y administraciones locales.


