
El Gobierno japonés aprobó el 27 de octubre de 2026 el decreto que establece las condiciones para designar una segunda capital, capaz de asumir funciones estatales si una catástrofe impide operar desde Tokio. Hokkaido, Aichi, Osaka y Fukuoka cumplen los criterios básicos, aunque ninguna ha recibido todavía la designación.
Los requisitos
Las candidatas deben contar con una ciudad que concentre al menos 14 tipos de oficinas territoriales del Gobierno, una ciudad designada que represente al menos el 1,2 % de la población japonesa y una economía prefectural equivalente al menos al 2,1 % del PIB nacional. Quedan excluidas las zonas con riesgo de sufrir simultáneamente un terremoto bajo Tokio o una erupción del monte Fuji.
También se exige reorganizar una ciudad en distritos especiales o establecer un acuerdo administrativo entre la ciudad y su prefectura antes de presentar la solicitud. El proyecto busca garantizar la continuidad de los servicios públicos, no trasladar permanentemente la capital.
Qué ocurrirá ahora
La ley entrará en vigor el 30 de octubre. El Ejecutivo prevé constituir un órgano de coordinación y publicar criterios generales en noviembre. Podrían designarse varias regiones si completan los procedimientos exigidos.




