
El Gobierno japonés ha ordenado preparar para la próxima semana un paquete de medidas de emergencia en ciberseguridad ante la sucesión de ataques informáticos y filtraciones de datos que han afectado a empresas y servicios del país.
La primera ministra Sanae Takaichi dio la instrucción el 26 de octubre durante una reunión de ministros relacionados con la ciberseguridad. El Ejecutivo considera que la situación requiere acelerar tanto las medidas técnicas como las respuestas institucionales y presupuestarias.
El Gobierno contempla medidas de neutralización
Takaichi señaló que, cuando sea posible esclarecer un ciberataque, el Gobierno estudiará y ejecutará de forma estratégica las opciones disponibles, incluidas las medidas de neutralización de accesos previstas en el nuevo marco japonés de defensa cibernética activa.
La primera ministra también pidió a los ministerios que coordinen con rapidez las medidas financieras necesarias. El paquete todavía está en preparación, por lo que sus actuaciones concretas y su presupuesto deberán conocerse cuando el Gobierno cierre el documento.
Preocupación por el uso posterior de los datos robados
El Ejecutivo vincula la decisión a los numerosos incidentes recientes que han provocado filtraciones masivas de información. Una de las preocupaciones expresadas es que los datos sustraídos puedan utilizarse posteriormente para fraudes u otros daños secundarios.
Japón reforzó este año su marco legal frente a los ciberataques y el Gobierno está ahora ante una de las primeras pruebas importantes de cómo aplicar esas nuevas herramientas frente a incidentes que afectan al sector privado.




