Los principales partidos de la oposición japonesa han rechazado la propuesta del Gobierno de reducir temporalmente del 8% al 1% el impuesto al consumo sobre alimentos y bebidas. En su lugar, plantean ayudas directas y desgravaciones de entre 50.000 y 80.000 yenes por persona.
Komeito propone un pago único de 80.000 yenes. El Partido Democrático para el Pueblo plantea combinar ayudas y rebajas del impuesto residencial por un valor de 50.000 yenes, mientras que el Partido Democrático Constitucional quiere concentrar el apoyo en los hogares exentos de impuestos.
El debate comienza el 20 de octubre
La Cámara de Representantes empezará a debatir las medidas el 20 de octubre de 2026. La coalición gobernante necesita apoyos externos porque se encuentra a cuatro escaños de la mayoría en la Cámara de Consejeros.
El plan gubernamental prevé aplicar la rebaja desde abril de 2027 durante dos años, hasta la implantación de un sistema de ayudas ligado a los ingresos en el ejercicio fiscal de 2029. Su coste se estima en unos 10 billones de yenes.
Los restaurantes quedarían fuera de la reducción. El Ejecutivo estudia compensar a ese sector con vales de compra adicionales, una posibilidad que todavía no ha sido aprobada.




