El proyecto para reducir el impuesto al consumo aplicado a los alimentos inicia su tramitación parlamentaria el 20 de octubre, después de que la primera ministra Sanae Takaichi defendiera la medida ante la Comisión de Presupuestos de la Cámara de Consejeros.
Takaichi sostuvo que una reducción del tipo impositivo debería trasladarse a los precios y que las familias con menores ingresos necesitan apoyo porque tienen menos margen para sustituir productos o recortar el gasto alimentario.
La financiación seguirá siendo uno de los principales asuntos del debate. La primera ministra mantiene que no quiere depender de bonos destinados a cubrir déficit, mientras parte de la oposición reclama que se contemple la emisión de deuda si resulta necesaria.




