
La reforma de la Ley de la Casa Imperial de Japón ha entrado en vigor este 24 de octubre. El cambio permite que las mujeres de la Familia Imperial mantengan su estatus después de casarse y abre la posibilidad de incorporar mediante adopción a descendientes varones por línea paterna de antiguas ramas imperiales.
La modificación fue aprobada durante la reciente sesión extraordinaria de la Dieta y busca responder a la reducción del número de miembros de la Familia Imperial.
Las mujeres ya no tendrán que abandonar la Familia Imperial al casarse
Hasta ahora, una mujer de la Familia Imperial perdía su condición imperial al contraer matrimonio con una persona ajena a la familia. La nueva norma permite que conserve ese estatus tras la boda.
El secretario jefe del Gabinete, Minoru Kihara, ha señalado que la medida pretende evitar que continúe disminuyendo el número de integrantes que pueden desempeñar funciones oficiales.
La reforma incorpora una vía de adopción
La segunda modificación permite adoptar dentro de la Familia Imperial a descendientes varones por línea paterna de antiguas ramas imperiales. El Gobierno considera esta vía complementaria a la permanencia de las mujeres tras el matrimonio.
Se trata de la primera modificación sustancial de las disposiciones principales de la Ley de la Casa Imperial desde su establecimiento en 1947.




