La organización Ashinaga Ikueikai ha creado una ayuda de 50.000 yenes por estudiante para 400 menores que comenzarán la educación secundaria en abril de 2027.
Podrán solicitarla familias en las que haya fallecido uno de los progenitores o este tenga una discapacidad. La entidad, que centraba buena parte de sus programas en bachillerato y universidad, adelanta así el apoyo a una etapa en la que la compra del uniforme y el material genera un desembolso elevado.
Una encuesta de la organización señala que el ingreso real de los hogares de sus becarios de bachillerato ha disminuido unos 200.000 yenes en cinco años. El 21,5 % de los estudiantes consultados había considerado renunciar a continuar sus estudios por la subida de los precios.



