La localidad de Otsuchi, en la prefectura de Iwate, sigue evaluando los daños del gran incendio forestal iniciado el 22 de abril de 2026, que arrasó 1.620 hectáreas y afectó a terrenos pertenecientes a unos 500 propietarios, según el balance recogido seis meses después.
Las llamas comenzaron en dos zonas separadas del municipio y requirieron la intervención de equipos de emergencia de doce prefecturas y de las Fuerzas de Autodefensa. El fuego fue declarado extinguido el 29 de mayo.
El daño va más allá de las pérdidas económicas
Ocho edificios, entre ellos una vivienda, quedaron completamente destruidos. Entre los terrenos afectados figuran plantaciones de cedros conservadas durante generaciones, con ejemplares de más de 130 años.
Algunos propietarios temen tener que talar árboles que sobrevivieron al fuego pero quedaron dañados en su base. La recuperación forestal exigirá tiempo, inversiones y decisiones sobre qué superficies pueden regenerarse. El nuevo balance no significa que el incendio se haya reactivado.



