El Ayuntamiento de Osaka prepara una demanda por daños contra un residente al que atribuye más de 600 llamadas y solicitudes de reuniones con funcionarios municipales entre mayo de 2023 y junio de 2026.
El conflicto comenzó por quejas relacionadas con instalaciones de una piscina pública. Según la información conocida, algunas llamadas duraron más de una hora y estuvieron acompañadas de insultos dirigidos al personal.
La demanda se presentaría en octubre
La ciudad tiene previsto acudir a los tribunales antes de que termine octubre. La reclamación incluirá el tiempo de trabajo que los empleados públicos tuvieron que dedicar a atender las comunicaciones.
El caso coincide con la entrada en vigor, el 1 de octubre de 2026, de la obligación legal para empresas y administraciones de adoptar medidas contra el acoso de clientes o usuarios.
Una reclamación legítima puede exponer fallos en un servicio. La reiteración desproporcionada, los insultos, las amenazas o la exigencia de respuestas inmediatas durante periodos prolongados pueden superar ese límite y dar lugar a medidas legales.



