
La ciudad de Hadano, en la prefectura de Kanagawa, ha cerrado los accesos al parque Koboyama después de confirmar que un oso negro asiático liberado el 20 de octubre regresó a las inmediaciones urbanas tres días después.
El animal había sido capturado cerca del casco urbano. Tras examinar sus heces y comprobar que se alimentaba de bellotas, las autoridades municipales consideraron que presentaba una peligrosidad baja y, en coordinación con la prefectura, decidieron trasladarlo a una zona de los montes de Tanzawa situada a unos diez kilómetros.
El radiotransmisor permitió detectar su regreso
La noche del 23 de octubre, el dispositivo instalado en el oso registró su presencia en el paso de Zenba, junto al parque Koboyama. El municipio cerró los senderos y reforzó las patrullas de vigilancia.
El episodio vuelve a poner el foco en los protocolos de reubicación de osos en un momento de especial preocupación por los encuentros entre estos animales y la población. Las autoridades mantienen la vigilancia en la zona mientras evalúan las medidas que deberán adoptar si el ejemplar vuelve a aproximarse a áreas habitadas.



