El porcentaje de personas con un hijo menor de seis años que desean tener un segundo ha caído al 28,2 %, el nivel más bajo registrado por una encuesta de Meiji Yasuda Life.
El resultado representa menos de la mitad del 56,9 % alcanzado en 2020. La aseguradora vincula el descenso principalmente con la inseguridad económica y la subida del coste de la vida.
La preocupación por los ingresos
Entre quienes no desean ampliar la familia o no tienen una decisión tomada, el 54,5 % señaló como principal motivo la preocupación por sus ingresos futuros.
El estudio calcula que el gasto mensual medio de crianza asciende a 43.356 yenes por hijo, otro máximo de la serie. La alimentación y el ocio familiar son las partidas en las que más hogares declaran estar recortando.
Los datos añaden presión al debate demográfico japonés, en un país que lleva años intentando frenar el descenso de nacimientos mediante ayudas económicas, servicios de cuidado infantil y medidas de conciliación.



