El tifón 29 continuó alejándose de Japón el 13 de octubre mientras avanzaba hacia el nordeste sobre el Pacífico. La previsión apuntaba a su transformación en ciclón extratropical, pero el oleaje generado por el sistema seguía alcanzando la costa oriental del archipiélago.
Las nubes de lluvia próximas al centro no debían afectar directamente a Japón. El principal riesgo se desplazó al mar, donde las olas de fondo pueden recorrer grandes distancias incluso cuando el tifón pierde fuerza.
Precaución en Hokkaido y Tohoku
Las costas del Pacífico de Hokkaido y Tohoku podían registrar un aumento del oleaje procedente del este. Residentes y visitantes debían evitar espigones, rocas y otros puntos expuestos.
El tifón había bajado de la categoría de muy fuerte a fuerte y su ojo era menos definido, aunque todavía conservaba una zona de vientos intensos alrededor del centro.



