Fujifilm prevé invertir 10.000 millones de yenes hasta el ejercicio fiscal 2028 para multiplicar por cinco su capacidad de suministro de cintas magnéticas destinadas al almacenamiento de datos. La ampliación se concentrará en su planta de Odawara, en Kanagawa, y responde al aumento de información que deben conservar los centros de datos, incluidos los vinculados a la inteligencia artificial.
Más capacidad de almacenamiento en Odawara
El plan, conocido el 28 de octubre de 2026, se centrará en soportes avanzados capaces de guardar hasta 100 terabytes por cartucho. La compañía aspira a quintuplicar el volumen de suministro medido en capacidad de almacenamiento respecto al ejercicio fiscal 2025. Se trata de una de sus mayores ampliaciones en este negocio en unas dos décadas.
Las cintas magnéticas siguen utilizándose para conservar archivos que no necesitan consultarse continuamente. Pueden permanecer desconectadas mientras no se leen ni escriben, lo que reduce el consumo energético asociado a la conservación a largo plazo. No sustituyen a los sistemas de acceso rápido, pero cumplen una función diferente en las infraestructuras digitales.
La expansión muestra cómo el crecimiento de la IA está impulsando también tecnologías de almacenamiento consolidadas, más allá de los chips y servidores empleados para procesar datos.



