
Los modelos meteorológicos basados en inteligencia artificial han mostrado una mayor precisión que algunos cálculos convencionales al anticipar cambios en la trayectoria del tifón 30, un episodio que ha reabierto en Japón el debate sobre cómo incorporar estas herramientas a la predicción meteorológica operativa.
Una trayectoria que cambió de forma importante
Las primeras previsiones situaban al tifón 30 avanzando hacia China continental, pero posteriormente el sistema giró hacia el noreste después de aproximarse a Okinawa y aumentó su influencia sobre Japón.
Los modelos tradicionales, calculados mediante superordenadores y utilizados como una de las bases de la predicción meteorológica, y los sistemas de IA partieron inicialmente de trayectorias parecidas. Las estimaciones se separaron de forma notable durante los días siguientes, y los modelos de inteligencia artificial anticiparon mejor parte del cambio de rumbo observado.
La verificación sigue siendo necesaria
El resultado no significa que la IA sustituya por sí sola a la predicción meteorológica convencional. La cuestión central para su uso en prevención de desastres es cómo verificar de forma consistente sus resultados y combinarlos con observaciones, modelos físicos y el análisis de especialistas.
El caso del tifón 30 se suma a comparaciones realizadas durante otros ciclones de 2026 y refuerza el interés por sistemas capaces de producir predicciones rápidamente sin ejecutar todos los cálculos físicos de los modelos numéricos tradicionales.



